La manada
Dicen que los eventos que te marcan en la vida o bien los olvidas o bien los recuerdas al detalle…veamos como va este asunto entonces:
2 de
diciembre 2024 – La sorpresa
German se
reía, me miraba y preguntaba:
-
Y
entonces ¿Qué se siente?
Sinceramente
le respondí:
-
Se
siente como que su hijo veinteañero, que usted sabe que no es mala persona;
pero, tampoco es auto suficiente viene y le diga: “Papá, dejé embarazada a mi
novia” y que al mismo tiempo venga su hija casi quinceañera y le diga: “Papá,
tendré un hijo”.
O al menos
eso es lo más parecido y pongo contexto: en agosto Kikita llega a la casa, una
cachorra pastor pipil que me adoptó y dado que Marinero era varón ya estaba en
plan esterilizar. En octubre aún no estaba en condiciones de ser operada y ya
para finales de noviembre se notaba que estaba en celo. Por lo cual se
separaron en diferentes lugares de la casa; sin embargo…Marinero saltó, gateó,
escaló e hizo todo lo que tenia que hacer para llegar a ella, que no me doy
paja, también estaba ansiosa.
Y pasó lo
que tenía que pasar…
-
El
triunfo del amor – dijo German, mientras se retorcía de la risa en una silla y yo
solo veía al piso.
24 de
diciembre 2024 - curiosidad
Alrededor
de la mesa celebrando navidad uno de los temas de conversación fue: ¿estará o
no estará preñada Kikita? Porque no se le nota. Unos decían que sí, yo quería
pensar que no.
31 de
diciembre 2024 – más curiosidad
Misma
plática que el 24, se veía pancita; pero, también Marinero tenía su pancita (panzota)
así que era no era concluyente.
5 de enero
2025 – terminó la duda
La
ultrasonografía mostro 5 cachorros en la pancita; que había dejado de ser
pancita y ya se veía abultada.
25 de enero
2025
Celebramos
cumpleaños con la expectativa que los vástagos nacerían alrededor del 1 de
febrero.
29 de enero
2025 – preparando el nido
Puse 4
alfombras plásticas, utilizando una esquina del cuarto forme un corral con
sillón y sofá; deje una entrada del ancho de Kikita para que al menos a
Marinero le costara entrar y les diera espacio a los cachorros. Recordé que la
veterinaria me dijo: “al final ella decidirá donde”; pero, como el izote es
terco.
31 de enero
2025 – la locura
Normalmente
al entrar a casa, tanto Kikita como Marinero salen a recibirme. Esta noche al
entrar solo se acercó Marinero – “ya fue” pensé. Efectivamente salió Kikita del
cuarto donde estaba el nido, se acercó y con una patita hizo el gesto de
escarbar – vení, vení, mira lo que hice- corrió hacia el cuarto mientras yo
avanzaba, se detuvo y nuevamente vino hacia mí, repitió el gesto y corrió hacia
la habitación otra vez que estaba a oscuras y donde se escuchaba murmullos.
Un relajo
de toallas que previamente había dejado listas, fluidos y restos; pero, en una
esquina ya sin cordón umbilical, bien limpios y grandes estaban 5 cachorros,
Marinero se quiso acercar; pero, una advertencia fue suficiente para alejarlo.
Nacieron pesando casi una libra cada uno.
Al llamado
de auxilio llegó parte de la familia y para posterior sorpresa y admiración de
mucha gente, Kika me dejo que tomará a las cachorras (dicen que algunas madres
son agresivas), yo los cargué desde que tenían horas de vida.
1 – 2 de
febrero 2025 – regresando el alma al cuerpo
Durante el
fin de semana llegó el resto de la familia con pañales, comida y consejos.
“La
naturaleza es sabia” – aconsejó Corina.
2 de marzo 2025 – tristeza y alegría
Alex había preguntado
si le íbamos a poner nombre.
-No, no les
pondremos nombre para no encariñarse mucho, ya luego sus familias les pondrán
el nombre, así que las dos castañas fueron: Raya y Media Raya por una franja de
pelo negro que les atravesada todo el cuerpo de cabeza a cola, luego las dos
negritas fueron Colita Corta (Cuta) y Colita larga (Colita). El varón pues era
el varón.
El doctor
cálculo 8 semanas para que las cuatro cachorras y el cachorro mostrarán los
dientes; pero, al final de la tercera semana ya aparecían los dientes de leche
y ya devoraban comida húmeda, también mordían a la mamá.
Estaban
listos para irse a su nuevo hogar.
3 al 10 de
marzo 2025 – sentimientos encontrados
Primero y por
cercanía se fue el varón, lo entregó una de mis hermanas.
-
¿y
no tomaste foto o videos del momento?
-
¿y
vos crees que tenía tiempo o corazón para eso? Yo tenía un nudo en la garganta.
Luego se
fue Colita Corta.
Me tocó
entregar a Media Raya y sí, con un nudo en la garganta no hubo ni tiempo, ni
ganas de fotografiar la despedida.
El fin de
semana se fueron Raya y Colita.
Epílogo:
Ya tienen
un mes con sus respectivas familias, han sido bendecidas son familias buenas que los quieren, nos han enviado fotos, videos y es una alegría verlos que son queridos,
cuidados y que crecen bien.
Gracias a esas
familias por abrir sus puertas.


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