SIN-CUENTA HISTORIAS: La ciudad más romántica del mundo
50 historias no son anécdotas o episodios biográficos,
son historias ficticias, cualquier parecido con alguna realidad o mundo paralelo
es mera coincidencia.
“Dicen que el blues es un estado mental, un manual para
aprender a llorar, la banda sonora del desamor…”
La canción se detuvo, el CD dentro del discman seguía girando;
pero, algo había pasado porque no había música en los audífonos, el momento dramático
sucedería en silencio. Había regresado a ese viejo muelle, dejándome arrastrar
por un manojo de sentimientos dispersos y no uniformes, tales como soledad, curiosidad,
nostalgia, perdida, y otros para los cuales el español quizás aún no tiene una definición. Las gotas de agua, tanto las que caían del cielo, como las que rebotaban
por las olas eran frías, el otoño ya había avanzado más allá de la mitad, hacía
mas frio que viento y entre mis recuerdos buscaba entre el sendero y la baranda
el lugar exacto donde nos paramos hace años a besarnos.
“Como iba a suponer que estarías tocando ahí, en el mismo
piano diez años después para mí, noches de rabia y juventud…”
La canción de Miguel Ríos volvió a sonar, el discman tenia sus
fallas; pero, los tiempos del Destino son sarcásticamente exactos, recordé la historia
del guerrero verde, condenado a vagar buscando la felicidad sin saber que el
camino a la misma estaba escrito en su espalda, me pregunte si el secreto de la
vida de cada uno estaría tan a la mano y al mismo tiempo tan oculto. Una
bofetada de agua fría que una ola lanzo desde los contrafuertes me despertó,
mire alrededor, las luces de los edificios comenzaban a recortar la línea de la
ciudad contra el cielo nocturno de luna llena, las tiendas de mariscos
comenzaban a llenarse, el calor de las cocinas y parrillas al aire libre
creaban islas de comodidad y curiosidad.
“…no preguntas más cosas…detén el olvido…entra a saco en la
vida, como un vendaval…al lugar donde has sido feliz es mejor que no trates nunca
de regresar…”
¡Ya está! Duele menos, supongo que cada día dolerá menos,
hasta que un día como fruto maduro se desprenda espontáneamente, que pensamiento
tan raro: extrañaré sentirme así: triste, nostálgico, quizás guarde un poco de
este sentimiento para cuando necesite escribir algo, es posible que una parte
de mí, quede en este pedazo de playa, como una raíz imaginaria, para sentir
que deje, no solo tristezas sino esperanza, algo que recoger para cuando vuelva
con mejores vibras.
“Baila tu cuerpo alegría Macarena, que tu cuerpo es pa dar
la alegría y cosa buena…” era lo malo de los CD remix piratas, eran una cajita
de sorpresas, así como la vida…así como el amor… y ya con hambre y recuerdos puestos
en maleta, el olor de la crema de mariscos y pan horneado se hizo mas intenso en
la fría noche en la ciudad más romántica del mundo, no había una mano de la
cual caminar; pero, había un poco de esperanza que mañana todo seria diferente
y a veces…eso es suficiente.


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