Un Marinero de ciudad

 

-Léelo nuevamente, te darás cuenta que fuimos unos ilusos!! – Fueron las palabras de una de mis hermanas, cuando el Facebook le recordó que Marinero ya tiene dos años en casa, bueno, dos años desde que comenzó a ladrar, que, dicho sea de paso, fue la primera evidencia de recuperación.

Recapitulemos: adoptamos al Marino e inmediatamente al veterinario, bueno, era veterinaria que con gran paciencia le quito pulgas, y lo examino detenidamente. Yo entré después, justo al momento que Anaye le preguntaba: - ¿va a crecer mucho? La doctora se encogió de hombros, una mueca con los labios, le agarró una pata y solemne declaró: - mire las cebolletas y las patas, por la desnutrición que trae crecerá un poco; pero, no mucho. Media 21 centímetros (8 pulgadas) a la cruz, la expectativa optimista era que crecería hasta 30 centímetros (12 pulgadas)

¿Qué sucede si la vida es un ciclo constante de hacer ejercicio, comer y dormir? 

En diciembre del 2021 Marino ya pesaba 40 libras y mas o menos al año pesaba 51 libras y media 57 centímetros /22 pulgadas a la cruz, cuando tuvo una recaída de Erliquia. Perdió 5 libras y de emergencia fuimos al hospital veterinario de la primera vez. No nos atendió la misma doctora; pero, la encontramos en el pasillo y lo vio detenidamente dos o tres veces antes de recordar que era el perrito el cual “las cebolletas indicaban que no crecería mucho, porque además venia desnutrido”. El nuevo doctor lo atendió …digamos que… de forma básica, le pregunté si recuperaría el peso perdido y secamente me interrumpió: Olvídese de eso, ya no subirá de peso. Actualmente pesa 58 libras y mide 64 centímetros a la cruz / 25 pulgadas

No me llevo los créditos, es cierto que sale a caminar conmigo; pero, la de la comida era mamá. Era quien lo consentía en comida “informal” y el Marino también sabia a cuál árbol se arrimaba para comer, aun se acuesta frente a la puerta de mamá, olfatea bajo la puerta, a veces cuando paso por esa puerta y él está ahí, me mira y alternadamente mira hacia la puerta.

Aunque asistió a escuela canina, aplazó en la vida real, copió y se porto bien para pasar, hay videos de esa hipocresía; pero, en la vida diaria es un rebelde sin causa. Uno de sus defectos (no intencionados) es que no tiene conciencia de su peso; en sus juegos se pasa llevando a la gente y cuando se alegra al recibir a alguien simplemente se le abalanza encima con sus casi 60 libras. La meta es que no se engorde; que sea mantenga digamos que en forma. Me han pedido que suba fotos del antes y el después…mmm… de niño alguna vez me tomaron fotos en pañales y en la adolescencia me daba pena que las mostraran, así que en honor a esa solidaridad no pondré fotos de su etapa antes de casa.

PD sigue sin gustarle el agua; llevarlo a bañar cuenta como cardio!!



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