El Niño y El Tren Cohete....
Creo que rondaba los 12 o 13 años, acababa de venir de un pueblo del oriente a vivir en una zona rural cercana a la capital, en esos tiempo la ciudad no había crecido tanto y las autopistas actuales, eran carreteras polvorientas, con idas de venidas de Buicks y Chevrolets, en medio de carretas tiradas por bueyes de paso lento y cansado. La rutina diaria incluía ir a la escuela a varios kilómetros de distancia, con los vecinitos, los hermanos, compañeros de juegos, caminando minutos y horas entre arboles y sol escurrido entre ramas y hojas de varios tamaños y figuras.
En esas visitas a la capital supongo que descubrió las películas de vaqueros, la idea de cabalgar hacia la puesta del sol, después de liquidar a los malos; era nuestra versión ironman (o algo parecido); una tarde de permanencia voluntaria en el cine, con bebida de chocolatina y peleas a puño en tabernas de celuloide. Esa época trajo muchas cosas, la afición por la radio, por ahí esta un carnet de aprendiz de locutor en Y.S.T. no se que…no se que….la voz de la ciudad capital. No logro captar la esencia de crecer en los 50 y 60; dicen que fue la época de oro de la capital; se que quiso aprender a tocar la trompeta porque quería ser de la banda de guerra por las chicas, así me dijeron, a mí que me registren. Sé que quería un televisor en la época que eran una fortuna de 25 colones; cuando el jornal diario se pagaba en centavos. Sé que choco un camión mientras aprendía a manejar; eso explica porque no le gusto mucho conducir; pero, tenía un gusto exquisito por los carros americanos y viajar con las ventanas abiertas, que le gustaba la vida de campo, la crianza de aves y que era un especialista en el cultivo de naranjas; muchas veces le pregunte por ganado, por caballos (te recuerdas de capitán verdad?), por el abono de la tierra, por la radio, por la vida…y la muerte…
Sé que se caso, que fue el amor de vida para alguien y eso ya es decir algo de una persona, que le tenía terror a los terremotos; porque, el primero que vivió fue una verdadera catástrofe, que era amiguero, que tenía una risa fácil para los amigos y un enojo de terror para los no tan amigos, neurótico (no era un santo); sé que puedo rastrear su vida por las fotos, en paisajes abiertos, siempre sonriendo (lamento no ser igual de expresivo); siempre acompañado, siempre con la mirada amplia, siempre ahí….pero, lo que más recuerdo, lo que no se me olvida..
Es cuando me contaba que sus mejores días eran cuando pasaba el tren de las 04:00 de la tarde, era de las locomotoras pacific unión, de película, con mata-burros negro y chimenea con bandas rojas brillantes al frente, con fogoneros y uniformes overall; soltando vapor al silbato…la veía venir soñando, quizás ser el pistolero de negro acechando a la presa, y cuando se acercaba al túnel que pasaba bajo la carretera, esa era la señal de partida, para correr cuesta abajo; e interceptar a la presa a la salida del túnel y correr junto a élla, soñando en ganarle antes de comenzar a subir la cuesta llorona; nunca le gano; pero, nunca le perdió la emoción, nunca se rindió, siempre espero impaciente el próximo tren…un día cambio la carrera contra el tren por la carrera contra la muerte, tampoco gano; pero, tampoco perdió las ganas de vivir y exhalo el ultimo respiro corriendo junto a aquel tren cohete con estela de vapor …no puedo dejar de pensar en ese niño, soñador, risueño, ilusionado, que se volvió un hombre, mi padre y me enseño con ejemplos tantas cosas...
Viejo….te extraño…dos años de tu partida ya.
2012


Comentarios
Publicar un comentario