CAP I: El momento correcto es ahora, no antes ni después, siempre es ahora
Durante la época de los tres reinos combatientes en la China ; el general Cao Cao (se pronuncia chao chao), esta pintado como un tirano y sanguinario líder, fue en realidad muy popular para su época. La expresión actual de: hablando del diablo (aunque se habla de alguien que aparece de improviso), tiene su equivalente chino de: hablando de Cao Cao. En la batalla del Acantilado Rojo, Cao Cao eligió una estratagema, dado que sus tropas no era hábiles marineros, mando a enganchar los barcos uno junto al otro, hasta formar una enorme masa de madera flotando sobre el agua, el plan hubiera sido correcto si el adversario aprovechando un cambio de viento inesperado no hubiera prendido fuego a las naves. El mismo viento que Cao Cao esperaba impulsara sus barcos hacia el acantilado enemigo fue el mismo que avivo las llamas que destruyeron su flota. Fiel al principio chino de esperar que las situaciones sean propicias…
Fue mas o menos a principios de Julio pasada, estaba limpiando mis gavetas del viejo escritorio y me encontré con manuscritos míos realmente viejos, creo que el mas joven tenia 18 años, eran de la época que me dio por escribir en verso, se imaginaran que no eran poemas de amor, o bueno, no eran versos románticos, porque a la larga si eran poemas de amor: de amor a la tierra donde vivimos, de amor a nuestras costumbres, a nuestras virtudes a nuestros defectos, versos de amor a nuestra ingenuidad que no hace confiar en la gente y decepcionarnos una y otra vez de las personas, de los políticos, de los pseudo lideres, pero, que es el mismo amor que nuevamente nos lanza a la lucha, el amor a los atardeceres con el fondo del volcán de san salvador, amor a las calles ruidosas, con gente corriendo a todos lados, amor a las playas que son un lugar para el alma cansada.
Pues en esas estaba cuando me encontré una carta del viejo German, este tipo que era todo un personaje en la universidad, era de la clase de estudiantes que no estudia, tenia alrededor de 45 años, siempre de jeans y camisas cuadriculadas como debe de vestir todo un estudiante de ingeniería (con mas motivo si es un estudiante de ingeniería civil), cabello largo, que a ser sincero a pesar de la edad no se veía tan descuidado, no se porque pero a medida que los hombres no hacemos viejo, las canas en cabello largo no lucen tan mal, parece ser un retro a los hippies,; en fin, German apareció un día, no recuerdo la fecha exacta, acabada de terminar la guerra y por todos lados aparecían ex combatientes, algunos que estaba clandestinos, otros que habían estado en el exterior, German (obvio que es nombre código), venia de algún lugar de Nicaragua, había estado trabajando en política y una vez lo veías, te dabas cuenta que jamás en su vida había pertenecido a una estructura militar: de mediana estatura, una barriga de coronel, caminar lento y pausado, tenia problemas para diferir alimentos, por lo cual era extraño la tan voluminosa barriga, generalmente era callado, aunque cuando se comenzaba a hablar de política, de la izquierda, de la derecha, de la conciencia historia daba un cambio radical, los ojos brillaban, la voz adquiría un tono firme, las ideas y las palabras se coordinaban, lo veías entre estudiantes de la mitad de la edad, en los jardines de la facultad y parecía que estaban a punto de iniciar una nueva cruzada; pero, todos estábamos cansados de luchas, guerras, balas y aviones, así transcurrieron 2 años, siempre lo veías llevar las mismas asignaturas, pues cuando se acercaban las limites retiraba las materias y seguía llegando a las clases , como oyente, prometiendo que en el siguiente ciclo, ya con experiencia y conocimientos frescos seria mas fácil.
Ciertamente no era una figura inspiradora, la perspectiva de algún día convertirte en alguien parecía estancado no era un ejemplo a seguir, sin embargo; las apariencias en la mayoría de casos engaña.
German, tenía una cualidad, sin embargo; era de lo que los salvadoreños llamamos: de armas tomar; parecía que en ánimos, y voluntad, no había envejecido. Organizar una colecta?, German, Organizar una viaje?, German. Coordinar un evento?, German. Y en todos lados andaba metido, muchas veces no escapábamos a la facultad de medicina o de ciencias económicas a buscar novias y por ahí lo veíamos aparecer, siempre metido en algún volado, siempre con su mochila a la espalda y el cabello desordenado; como si le acabaran de dar un susto o se le hubiera aparecido la siguanaba. En las fiestas de facultad, en los seminarios, aun hasta en las protestas de cualquier facultad, estaba metido, parecía tener un radar para las actividades donde la formula era: gente, una tarima, megáfonos y muchos gritos. Y así, German pasó a ser un miembro de la farándula de la universidad. No se en la de ustedes, pero en la mía, solo tenias que sentarte en el cafetería, que estaba próxima al estacionamiento y en seguida podías reconocer a los diferentes tipos sociales que se daban cita: los deportistas siempre andaban de pants, tenis y camiseta, aunque no hubieran entrenamiento, siempre mataban las horas libres en la cancha, del deporte que fuera, claro, unos botines indican basketball, unos mas bajos volleyball o pesas, tenis bien golpeados indicaba invariablemente soccer o bien que no había plata para comprar otros; los Nerds, los veías pasar siempre con trajes de moda del papa, o mas bien sencillos, un caso especial eran los Nerds que venían del interior, aun con pantalones cuadriculados o faldas largas con revuelos, (siiii…..es cierto…ahí estaban, no me lo estoy inventando), los hijos de papi y mami, las zorras, las fresas (si es que hay diferencia entre ambas categorías), los bolos, los eternos despistados, los promedio que te dabas cuenta que existían hasta que veías a los demás, los trabajadores, que solo veías en clase y no volvías a ver nunca mas, en fin, todo un zoológico, pues un día en medio de ese zoológico German apareció con dos mas. Ya no se sentaba solo a comer, porque aunque era chero de todos y andaba metido en todos lados, nunca estaba acompañado, siempre eran el y su alma, y de repente no fueron 3 sino que fueron 5, al principio nadie lo noto, los veías en la cafetería universitaria, hablando de cualquier cosa, de los deportes, de la política, de la vida, de los desengaños y de las futuras oportunidades, sobre si esas oportunidades tenían faldas, no era aburrida la platica, pero definitivamente no eran mi grupo; por eso fue sorpresa cuando de repente era 6, luego 8, luego 10 y un buen día, fundaron una sociedad de estudiantes, que pasaron a ser casi el doble, cosa interesante, ese grupo llego a ser un mini zoológico dentro del zoológico mas grande que era la facultad, habían Nerds, poetas, músicos, deportistas, bolos, y uno que otro despistado. Era sospechoso, algo se Traian…y paso el tiempo…
Un día a mediados de octubre, cayo de improviso un repentino aguacero, una de esas lluvias que vienen quien sabe de donde de la nada y de repente: árboles se mueven, viento azota y gotas de agua que parecen semillas de jocote comienzan a caer de la nada, y buscando refugio termine en una enramada, casualmente donde estaba el grupo de German, era escena sacada de una mala película de piratas o contrabandistas, parece que llegue en mal momento, miradas desconfiadas y conversaciones a media voz me hacían la clara señal que tenia que evaluar seguir metido en una situación incomoda o llegar a clases escurriendo agua, en eso apareció el peludo German, con su sombrilla y andar como elefante, tirando la punta de los pies hacia los lados, un cruce de miradas con los demás y conmigo le explicaron que no había sido invitado a pasar ahí el agua,; pero, igual se sentó conmigo y todo pareció volver al estado normal, cada uno con su platica y yo esperando que escampara.
Aunque habíamos cruzado palabras alguna vez, y siempre nos encontrábamos en todos los eventos imaginables, nunca nos habíamos detenido a platicar, quizás porque yo veía en el un anacronismo, algunas veces yo mismo me reprochaba ser tan cortante y frío; pero, los tiempos inflexibles, pasan y con ellos, pasan los actores, las épocas y los protagonismos. Ese día sin embargo, viendo llover, sin nada que hacer mas que esperar que la lluvia pasara creo que los dos bajamos la guardia, nos sentamos a ver llover y de repente aparecieron dos vasitos de café; ese día me anime a preguntarle:- German, como fue que nunca avanzas en tus estudios? No te importa o de plano, necesitas ayuda, aunque no lo creo... miro al cielo capoteado, dio un largo jalon al cigarro, volvió a mirar al cielo y luego al café humeante, exhalo el humo, giro su cara para verme de frente y me dijo: - sabes que siempre me has caído mal por arrogante, por arribista y por vende patria.
La respuesta me dejo estupefacto, yo siempre he sabido que no soy monedita de oro; pero, intento vivir mi vida sin ser ofensivo a cualquiera, entiendo que mi libertad termina donde comienzan la de los demás. La verdad no supe que responder; pero, mientras pensaba German siguió hablado, he aquí su relato...

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